El gobernador Juan Pablo Valdés volvió a encender la polémica en torno al Corredor Belgrano al deslizar, este lunes, una advertencia que interpela al Gobierno nacional: si la situación financiera no se revierte, la Municipalidad de Corrientes podría verse obligada a prohibir el tránsito pesado sobre la avenida 3 de Abril.

«Si esto continúa así, el día de mañana el Intendente de Corrientes va a decir: ‘Bueno, muchachos, no lo podemos mantener más, tenemos que desviar el tránsito. Por acá se acabó el tránsito pesado’», disparó el mandatario acerca de una hipotética pero drástica medida en el marco de los continuos -y hasta ahora desatendidos- reclamos por la concesión del mantenimiento del denominado Corredor Belgrano. Paralelamente, tras meses de espera, retomaron los trabajos en la Autovía 12.

El gobernador Juan Pablo Valdes La afirmación del titular del Ejecutivo provincial apunta al corazón de un conflicto que arrastra décadas y que, hasta ahora, no encontró respuestas desde el poder central.
El tramo urbano que une el acceso al puente General Belgrano con el empalme de las rutas nacionales 12 y 16 soporta a diario un flujo sostenido de camiones y vehículos de carga de escala regional. Sin embargo, esos seis kilómetros quedaron fuera de los pliegos de la Etapa 3 de la Red Federal de Concesiones del Gobierno del presidente Javier Milei (más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales): el Tramo Litoral llega hasta el acceso al viaducto y el Tramo Noreste arranca del otro lado, dejando el corredor urbano sin asignación. Con 20 oferentes en carrera, quedó en evidencia que ninguno tenía responsabilidad sobre esa franja. La impugnación administrativa que presentaron la Provincia y el Municipio no prosperó, y el conflicto derivó en un amparo judicial radicado en el Juzgado N° 3 Civil y y Comercial de Corrientes.