En el Día del Ceremonial Argentino, el director del área en el Senado provincial Joel Barrios, analizó los desafíos de una tarea clave pero invisible. El especialista destacó la evolución de la disciplina hacia la formación universitaria y las exigencias de la función pública. Asimismo, reflexionó sobre el sacrificio que implica coordinar las agendas y los actos oficiales de la provincia.

El origen de la fecha y la labor invisible

Cada 28 de mayo se conmemora una jornada fundamental para la organización institucional del país, instituida formalmente durante la presidencia de Carlos Menem. Joel Barrios, director de Ceremonial de la Cámara de Senadores de Corrientes, explicó que la fecha remite al primer decreto firmado por Mariano Moreno tras la Revolución de Mayo. Respecto a la tarea diaria, el funcionario provincial definió la actividad como una labor de asistencia permanente que se ejecuta detrás de bambalinas. “En realidad más que silencioso es invisible, porque nosotros no salimos en escena”, afirmó Barrios, quien remarcó que el objetivo final es que el funcionario asistido sea quien se luzca en cada evento.

Ramas de la disciplina y el camino a la profesionalización

La disciplina abarca un espectro mucho más amplio que la simple organización de los actos gubernamentales tradicionales en la provincia. El director del Senado detalló que existen variantes especializadas como el ceremonial religioso, el académico y el castrense dentro de las Fuerzas de Seguridad. En ese sentido, destacó el fuerte proceso de capacitación que experimenta la actividad en la región desde hace quince años mediante tecnicaturas y licenciaturas universitarias. “Para mí es satisfactorio porque hice toda mi carrera; comencé como empleado administrativo común y terminé como director”, repasó con orgullo al evaluar sus cuatro décadas de trayectoria en el sector.

El sacrificio detrás de los actos oficiales

Al momento de aconsejar a las nuevas generaciones que evalúan ingresar a este campo laboral, el referente legislativo instó a la persistencia en el estudio. Sin embargo, no ocultó las altas demandas horarias y el compromiso personal que requiere coordinar las agendas públicas de las altas autoridades. “Nosotros tenemos horario de entrada, pero no tenemos horario de salida”, advirtió respecto a las guardias que demandan las fechas patrias como el 25 de mayo o el 9 de julio. Concluyó que, a pesar de ser una profesión sacrificada por la falta de feriados, los resultados institucionales aportan una profunda satisfacción.