El sismo, el más fuerte del siglo XXI en el país, tuvo epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó derrumbes, cortes de energía y evacuaciones en múltiples ciudades. El presidente prometió estar al frente de la respuesta en todos los territorios afectados.
Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el oeste de Colombia y dejó una trágica cifra de al menos 111 personas fallecidas, 87 heridas y 1.575 viviendas afectadas, según confirmó el presidente Abelardo de la Espriella en un informe oficial brindado a las 12:30 hora local. Ante la magnitud de la catástrofe, el Gobierno declaró situación de «desastre nacional» con el objetivo de agilizar la movilización de recursos, asistir a los damnificados y evaluar las infraestructuras dañadas en los departamentos afectados.
El epicentro del sismo se ubicó cerca de San José del Palmar, en la provincia de Chocó, sobre la costa del Pacífico, a una profundidad de 103 kilómetros. El Servicio Geológico Colombiano confirmó que se trata del evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia en el siglo XXI, superior incluso al terremoto de magnitud 7,2 ocurrido en la misma zona el 23 de noviembre de 1979. Hasta el momento se han contabilizado 21 réplicas y las autoridades advirtieron que es probable que continúen registrándose movimientos telúricos en las próximas horas.
El mayor número de víctimas fatales se concentró en la provincia occidental de Risaralda, en la región cafetalera del país, mientras que en Cali, una de las principales ciudades de Colombia, el alcalde Alejandro Eder confirmó que más de dos docenas de edificios se derrumbaron y que aún hay personas atrapadas bajo los escombros. El temblor se sintió con fuerza incluso en Bogotá, donde se activaron protocolos de evacuación en oficinas, centros comerciales e instituciones educativas, y llegó a percibirse hasta en Barranquilla, Ecuador y Panamá. Además, el Centro de Redes Sismológicas de China reportó afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, cuyas operaciones aéreas permanecen suspendidas por seguridad.
El presidente De la Espriella aseguró que el Gobierno Nacional desplegará todas sus capacidades para defender la vida y atender a los necesitados, y anunció que estará al frente de la respuesta a la emergencia con presencia «en todos los territorios» afectados. «Estoy al frente de la situación. Me duele profundamente lo que están viviendo las familias y las regiones afectadas. Colombia está unida y saldremos adelante juntos», expresó el mandatario, quien adelantó que brindará reportes oficiales cada dos o tres horas. Paralelamente, XM, administrador del Sistema Interconectado Nacional, confirmó interrupciones en el suministro eléctrico en once departamentos del suroccidente colombiano, mientras los organismos de gestión del riesgo y las autoridades locales continúan las tareas de evaluación e inspección de infraestructuras estratégicas.
