La Subsecretaría de Seguridad Ciudadana de Corrientes desplegó una serie de talleres preventivos en múltiples establecimientos educativos de la capital. Las intervenciones profesionales abordan problemáticas crecientes como el acoso escolar, los peligros del entorno digital y el consumo de sustancias a edades tempranas. En paralelo, la cartera provincial ratificó la vigencia del sistema de alerta vecinal para anticipar hechos delictivos mediante el uso del 911.

Prevención y concientización en las escuelas

La cartera de seguridad provincial concretó una intensa agenda de capacitación en colegios capitalinos como el Pío XI, el Mitre e Hipólito Yrigoyen, abordando flagelos como el acoso y los riesgos en entornos digitales. El subsecretario de Seguridad Ciudadana, Oscar Martínez, precisó que coordinan equipos interdisciplinarios para concientizar a niños y adolescentes sobre cómo actuar y a quién pedir ayuda. «Nosotros somos el Ministerio de Seguridad, nos enfocamos en lo que tiene que ver con prevención», remarcó el funcionario respecto al eje de las intervenciones.

Nuevas demandas y consumos problemáticos

Las autoridades locales advirtieron sobre un incremento en los pedidos de tutores y directivos para tratar temáticas emergentes que afectan la salud juvenil, incluyendo el uso de dispositivos electrónicos. Entre las principales preocupaciones comunitarias se encuentran la detección temprana de adicciones y fenómenos de reciente debate público como el vapeo, el cual suele ser minimizado por los jóvenes. «Vemos que en medios hay un colegio secundario y también que los chicos han salido a hablar, que es muy saludable esto», celebró Martínez sobre la visibilización del acoso.

Alerta vecinal y seguridad en los barrios

Respecto a la seguridad pública en las barriadas, el funcionario instó a la comunidad a maximizar el uso del sistema de alerta temprana en articulación directa con el servicio 911 y los grupos de WhatsApp tecnológicos. Explicó que el verdadero valor de la herramienta radica en el aviso ciudadano ante situaciones sospechosas o de riesgo potencial en paradas de colectivos y horarios escolares. «El llamado que sirve es el que es para alertar sobre la posible comisión de algún ilícito», concluyó, diferenciándolo de las comunicaciones posteriores al delito.