El cantante retomó sus shows en Bahía Blanca tras dos meses de alejamiento por la tragedia que afectó a su equipo. Lució una vestimenta diseñada por César Ramos con la frase «Las Malvinas son Argentinas».
Rodrigo Tapari regresó a los escenarios con una propuesta cargada de emoción y un fuerte mensaje patriótico. El jueves, durante su presentación en el Teatro Don Bosco de Bahía Blanca, el cantante lució un traje diseñado por César Ramos que llevaba como protagonista la frase «Las Malvinas son Argentinas», en una iniciativa pensada como homenaje a los combatientes de Malvinas. El regreso marcó el fin de una pausa de aproximadamente dos meses, tomada luego de la tragedia ocurrida el 20 de junio en la autopista Panamericana, donde murió Ainoa, de dos años, hija del trombonista de su banda, Juan Manuel Toloza.
La elección del traje no fue casual. «Luego del auge de esta frase tras el Mundial de fútbol creímos que era una buena idea homenajear a los combatientes de Malvinas en nuestro regreso a los escenarios», explicó el artista sobre la vestimenta que decidió incorporar especialmente para esta ocasión. El diseño buscó así combinar el reencuentro con su público tras el doloroso episodio con un reconocimiento explícito a los veteranos de la Guerra de Malvinas.
El retorno a los escenarios tuvo un significado especial para Tapari y todo su equipo, que permanecieron alejados de los shows mientras atravesaban el duelo por la muerte de la hija de su compañero. Por eso, la vuelta estuvo atravesada por la emoción y también por este homenaje que buscó trascender lo musical para instalarse en lo identitario. El cantante entendió que su regreso debía contar con un gesto que acompañara el momento histórico y personal que vive el país.
El gesto tiene además un componente personal que lo vincula directamente con la causa. Tapari mantiene una amistad con Charly Felizzola, veterano de la Guerra de Malvinas, y participa habitualmente de actividades vinculadas al reconocimiento de los excombatientes. Ese vínculo fortaleció la decisión de llevar la consigna «Las Malvinas son Argentinas» al escenario, convirtiendo la presentación en Bahía Blanca no solo en un regreso profesional, sino también en un acto de memoria y agradecimiento.
