La experta en seguridad virtual, Sandra Arellano, analizó el impacto y los severos riesgos que plantea la implementación de un gemelo digital en la administración pública. Si bien esta tecnología promete optimizar servicios esenciales como la salud y el transporte, la concentración masiva de datos ciudadanos enciende alarmas de ciberseguridad. Ante la falta de un marco legal claro, la especialista advierte sobre la necesidad urgente de transparencia oficial para proteger la privacidad de la población.

Un gemelo digital es una réplica virtual alimentada con datos en tiempo real que permite modelar conductas, predecir escenarios y optimizar la gestión pública. En Corrientes, esta tecnología podría aplicarse para simular la ocupación en hospitales, controlar el tránsito o automatizar trámites administrativos. Sin embargo, la ingeniera Sandra Arellano advierte que, si el sistema está mal configurado, «puede llegar a convertirse en un objetivo enorme para los hackers» debido a la enorme cantidad de información que concentra.

El principal peligro radica en el robo de datos personales, la manipulación de estadísticas y los ataques a la infraestructura crítica del mundo físico. Según detalló Arellano, un acceso no autorizado permitiría a los atacantes «alterar los datos del tránsito, apagar semáforos o bloquear hospitales», forzando al gobierno a tomar decisiones basadas en información falsa. Además, la experta alertó sobre el riesgo de una vigilancia excesiva y el uso de inteligencia artificial manipulada que afecte las libertades civiles.

A pesar de que el gobierno asegura que utilizará esta herramienta para diseñar mejores políticas públicas, aún no se conocen los controles ni las empresas que desarrollarán el sistema. La especialista remarcó la falta de información oficial sobre cómo se protegerá la privacidad de los ciudadanos bajo un respaldo jurídico sólido. El proyecto avanza en la región, pero la gestión local todavía no explicó bajo qué marco legal va a operar ni qué datos específicos serán recolectados.