El Congreso no logró reunir a los legisladores necesarios y la sesión quedó levantada, por lo que la dimisión del mandatario sigue sin resolverse.
La sesión del Congreso paraguayo que debía definir si aceptaba la renuncia del presidente Santiago Peña quedó levantada por falta de quórum. De este modo, el tratamiento de la dimisión del mandatario no pudo avanzar y la situación institucional del país permanece sin definición, en medio de un escenario político cada vez más complejo.
La renuncia de Peña se inscribe en el marco de una fuerte crisis desatada tras la intervención del Ueno Bank, una medida que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos y que derivó en un clima de fuerte tensión social y política. Ese contexto de incertidumbre financiera fue el telón de fondo del paso al costado del mandatario.
Si el Congreso llegara a aceptar la dimisión, el Poder Ejecutivo quedaría a cargo del vicepresidente Pedro Alliana, quien asumiría la conducción del país en un momento crítico, con la prioridad puesta en recomponer la confianza en el sistema bancario y en dar respuestas a los ahorristas afectados.
Por ahora, la falta de acuerdos parlamentarios dejó la sesión sin efecto y el futuro inmediato de la renuncia quedó en suspenso. Se espera que en las próximas horas se conozcan novedades sobre una eventual nueva convocatoria y sobre los pasos que seguirá el Congreso para destrabar la definición.
