El Observatorio «Adriana Marisel Zambrano», de La Casa del Encuentro, presentó un nuevo relevamiento con cifras que no bajan: solo en octubre hubo 43 asesinatos y el 66% ocurrió en la casa de la víctima o en la vivienda que compartía con el agresor. 

La violencia de género en el país volvió a mostrar una radiografía estremecedora. El Observatorio de Femicidios «Adriana Marisel Zambrano», que depende de La Casa del Encuentro, contabilizó 240 femicidios y 465 intentos de femicidio en los primeros diez meses del año, con un pico de 43 crímenes solo en octubre. En el mismo período, 282 hijos e hijas quedaron sin madre, de los cuales el 54% son menores de edad, mientras que el 66% de los hechos se produjo en el domicilio de la víctima o en la vivienda que compartía con el agresor.

En diálogo con Radio Sudamericana, Alejandra Benaglia, responsable de Comunicación de La Casa del Encuentro, puso énfasis en la persistencia de las cifras: “Nos duele cada mes, porque son cifras que no descienden, tenemos 240 femicidios, 207 femicidios vinculados de mujeres y niñas, 9 transfemicidios y 24 femicidios vinculados de varones y niños porque los varones también sufren de femicidios cuando intentan defender a una mujer o cuando asesinan a los hijos. Las estadísticas subieron casi un 10%, fueron asesinadas en su vivienda compartida con el agresor”.

La referente también cuestionó la respuesta institucional y relacionó la escalada de los hechos con los discursos públicos. “Todos los crímenes son crueles pero vemos un ensañamiento mayor, como el caso de Chaco donde los niños fueron asesinados, la violencia escaló a niveles más que preocupantes porque además tenemos un Estado que no da cuenta de esta violencia o descree de esta violencia. Hoy vemos una filmación de adolescentes que fueron a atacar a travestis en CABA y tiene mucho que ver con los discursos de odio y la negación de violencia de género hacia las mujeres y las diversidades; es como si esta violencia estuviera habilitada”, sostuvo.

Al analizar las causas estructurales, Benaglia marcó el carácter de estos delitos y las barreras que enfrentan las víctimas para pedir ayuda. “Estos crímenes no tienen que ver con el amor ni lo sexual sino con la dominación, los varones violentos creen que las mujeres son de su propiedad y las matan. En este último informe, de las mujeres que estuvieron expuestas a la violencia que terminaron en femicidios solamente hay 26 que denunciaron, el porcentaje es muy poco y ahí habría que ver por qué las mujeres no denuncian, hay que ver el ciclo de violencia”, concluyó. El relevamiento, además, identificó que el 55% de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas, que 15 agresores tenían medidas cautelares de prevención dictadas y que 26 de las víctimas fatales habían denunciado antes.