Planeta Agua, la firma familiar que fabrica trajes de baño y ropa deportiva, busca renegociar sus obligaciones tras acumular deudas bancarias, fiscales y laborales.

Planeta Agua se suma a la nómina de empresas textiles con dificultades financieras. La firma familiar, fundada en 1985 y titular de la marca de prendas deportivas y trajes de baño femeninos Class Life, entró en concurso preventivo, una medida que en Corrientes se sigue de cerca porque la marca se comercializa en una tienda de Junín 1500. La resolución fue dictada por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 17, Secretaría Nº 33, a cargo de la jueza María Virginia Villarroel, y el proceso fue encuadrado como un gran concurso, debido a la magnitud de su pasivo denunciado y la cantidad de acreedores financieros, fiscales y comerciales involucrados.

Fundada en 1985 por Alberto Pardo y su esposa, Norma Andematten, Planeta Agua tiene su taller de corte y confección en Palermo y despliega un esquema de comercialización mixto, directo e indirecto. Actualmente es locataria de dos locales comerciales de venta directa al público en el mismo barrio, cuenta con un canal de e-commerce y abastece a una red de clientes mayoristas; si bien en las presentaciones judiciales la empresa no declara sucursales ni puntos de venta físicos en el interior del país, en un sitio web se mencionan otros seis locales (en la ciudad y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Corrientes), a los que se suma una reciente tienda en Unicenter. En el plano laboral, los registros oficiales del sistema de seguridad social confirman una nómina de 32 empleados en agosto de 2026.

De acuerdo con las declaraciones judiciales, la crisis financiera responde a una confluencia de factores de mercado. Tras la paralización de la actividad comercial durante la pandemia de 2020, la empresa atravesó un continuo deterioro en sus márgenes de ganancia: los estados contables arrojaron pérdidas operativas de $90 millones en 2023, $315,8 millones en 2024 y $130,6 millones en 2025. Si bien la pyme logró amortiguar estos resultados apelando al crédito bancario, hacia julio y agosto de 2026 esa herramienta se agotó. A la retracción de la demanda interna se sumó el llamado «efecto Shein»: la competencia de gigantes globales del e-commerce de indumentaria juvenil y moda de temporada como Shein y Temu que, con mercadería importada a bajos precios, sin intermediarios y con costos exentos de la presión impositiva local, afectó severamente el volumen de ventas proyectado. «La planificación y el flujo de caja esperado se descalzó de los compromisos de pago adquiridos con terceros (proveedores, entidades financieras, fisco, etc.), lo que derivó en el actual estado de iliquidez crítica», señalaron desde la firma.

El pasivo total denunciado por la sociedad asciende a $1581 millones, frente a un activo declarado de $1691 millones, compuesto en su mayoría por el stock de bienes de cambio en depósito y maquinarias de confección. El mapa de acreedores se distribuye en cuatro rubros principales: pasivos financieros y bancarios por $696,3 millones, encabezados por compromisos vencidos con el Banco Credicoop, Banco Macro, Banco Provincia y Banco BBVA; deudas fiscales y tributarias por $440,9 millones, originadas en el atraso e incumplimiento de planes de pago con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la agencia de rentas porteña (AGIP); obligaciones laborales y previsionales por $315,7 millones en concepto de aportes de la seguridad social, obra social, ART y contribuciones sindicales; y proveedores de bienes y servicios por $128,6 millones, divididos entre talleres externos de apoyo, insumos textiles e importadores de materia prima. Según los últimos registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la firma acumula 10 cheques rechazados por un monto total de $20 millones. Frente a la acumulación de reclamos e intimaciones, la Justicia resolvió dictar medidas cautelares indispensables para salvaguardar la continuidad operativa de la empresa y mantener la equidad entre los acreedores, entre ellas comunicaciones al Banco Central.