La ministra de Educación de Corrientes, Ana Miño, confirmó que ya se identificó a un grupo de estudiantes responsables por las recientes amenazas en establecimientos escolares. En el marco de una recorrida institucional, la funcionaria adelantó que se evalúan medidas disciplinarias severas y un nuevo protocolo para el uso de dispositivos móviles. Además, destacó la importancia de un trabajo conjunto entre directivos, la justicia y las familias para frenar estos incidentes.

La titular de la cartera educativa informó que actualmente existen seis alumnos identificados como responsables de las amenazas, repartidos entre establecimientos de Capital y el interior provincial. Miño fue tajante respecto a las consecuencias de estos actos: «Indudablemente las sanciones van a estar, esto tiene consecuencias y no es una broma», sentenció la ministra. Debido a la gravedad de los hechos, el Ministerio sigue de cerca las actuaciones judiciales mientras define las medidas administrativas pertinentes para cada caso.

Ante la complejidad del escenario actual, la funcionaria explicó que se están revisando los acuerdos escolares de convivencia para adaptarlos a estas nuevas situaciones que «nos atraviesan y nos sorprenden». Miño señaló que esta problemática no es exclusiva de Corrientes, sino que forma parte de una discusión que se está dando a nivel nacional. En este sentido, se busca establecer un criterio claro sobre qué tipo de castigos son aplicables cuando se vulnera la seguridad y el clima institucional.

Celulares y consenso educativo

Uno de los puntos clave abordados en una reciente reunión con más de 400 rectores fue la regulación tecnológica dentro de las aulas. La intención oficial es «optimizar el uso del celular como un elemento exclusivamente pedagógico», evitando así las distracciones y riesgos que se vienen detectando en los colegios. Para ello, se abrirá un espacio de diálogo con toda la comunidad educativa para evitar que la medida sea vista como una imposición y responda a la realidad de cada escuela.