El intendente electo de Mercedes, Víctor Cemborain, tomó el centro de la escena política local tras denunciar la desaparición de una máquina trituradora de piedra perteneciente al Municipio. La causa, que ya se investiga en la Justicia, destapó un escándalo con posibles implicancias penales y dejó al descubierto la fragilidad institucional de la actual gestión.


Mientras la causa —conocida como “Alí Babá”— avanza con la detención del exsecretario de Obras y Servicios Públicos, Eduardo “Nano” Gómez, Cemborain consolida su imagen de líder preparado para enfrentar la crisis. En ese sentido, confirmó que ya cuenta con un equipo técnico capacitado para auditar las cuentas, sanear las finanzas y reordenar la administración municipal.

Con tono firme, Cemborain marcó un quiebre con la administración saliente y advirtió sobre el desorden económico y la falta de control en el gasto público. “Hay deudas con proveedores y despilfarro porque manejan la birome sin discreción”, declaró el jefe comunal electo, quien además ratificó su compromiso de llevar adelante una gestión transparente, austera y eficiente desde el primer día.


“No se trata solo de denunciar, sino de construir una gestión seria, con profesionales que sepan cómo recuperar el orden perdido”, afirmó Cemborain ante los medios locales, en alusión a los próximos pasos de su gobierno, que comenzará formalmente en 2026.