El intendente electo de Mercedes, Víctor Cemborain, tomó el centro de la escena política local tras denunciar la desaparición de una máquina trituradora de piedra perteneciente al Municipio. La causa, que ya se investiga en la Justicia, destapó un escándalo con posibles implicancias penales y dejó al descubierto la fragilidad institucional de la actual gestión.
Mientras la causa —conocida como “Alí Babá”— avanza con la detención del exsecretario de Obras y Servicios Públicos, Eduardo “Nano” Gómez, Cemborain consolida su imagen de líder preparado para enfrentar la crisis. En ese sentido, confirmó que ya cuenta con un equipo técnico capacitado para auditar las cuentas, sanear las finanzas y reordenar la administración municipal.

Con tono firme, Cemborain marcó un quiebre con la administración saliente y advirtió sobre el desorden económico y la falta de control en el gasto público. “Hay deudas con proveedores y despilfarro porque manejan la birome sin discreción”, declaró el jefe comunal electo, quien además ratificó su compromiso de llevar adelante una gestión transparente, austera y eficiente desde el primer día.
“No se trata solo de denunciar, sino de construir una gestión seria, con profesionales que sepan cómo recuperar el orden perdido”, afirmó Cemborain ante los medios locales, en alusión a los próximos pasos de su gobierno, que comenzará formalmente en 2026.
La denuncia por la desaparición de la trituradora, posteriormente recuperada en la localidad bonaerense de Quilmes, dejó al descubierto un entramado de decisiones poco claras y posibles encubrimientos. La Justicia investiga las responsabilidades de varios funcionarios de la actual intendenta Elba Juana Gauto, quien enfrenta fuertes cuestionamientos por la falta de controles internos y el silencio frente al avance del expediente.
Desde su entorno, aseguran que Cemborain no busca venganza política, sino restablecer el orden y la confianza de los vecinos en la gestión pública. “Víctor está enfocado en reconstruir el municipio, no en mirar hacia atrás. Su prioridad es que cada peso de los mercedeños vuelva a invertirse en obras y servicios”, remarcaron allegados al intendente electo.
La tensión política en Mercedes crece a medida que se acerca la transición, con un gobierno saliente debilitado y una nueva gestión que promete transparencia, control y planificación.
En ese escenario, Víctor Cemborain se perfila como el principal garante de un cambio profundo, decidido a enfrentar la crisis con un equipo técnico sólido y una visión de gobierno centrada en la eficiencia y la rendición de cuentas.


