La Policía de Chubut desarticuló una organización criminal liderada desde la Unidad 6 de Rawson por Luis Raúl Menocchio, preso con dos perpetuas por homicidios. El operativo dejó 17 detenidos y alcanzó los gimnasios de su hijo en el norte del país.
Un megaoperativo antinarcóticos desplegado en distintos puntos del país dejó 17 detenidos y desbarató una organización criminal que coordinaba sus operaciones de tráfico de drogas desde el interior de la cárcel. Entre los procedimientos más resonantes se destacaron los allanamientos a los gimnasios Viva Fit House en Corrientes y Chaco, que fueron allanados en el marco de una investigación que la Policía de Chubut desarrolló durante más de un año y que expuso cómo el negocio ilícito era comandado por un preso alojado en la Unidad 6 de Rawson.
El presunto líder de la banda fue identificado como Luis Raúl Menocchio, apodado «el hombre de las mil caras» por su habilidad para cambiar de apariencia. El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, confirmó que Menocchio cumple dos condenas de prisión perpetua por tres homicidios cometidos en Chaco y que, además, Paraguay solicitó su extradición por otros dos asesinatos. A pesar de estar encarcelado en la Patagonia, mantenía el control de una estructura narco con ramificaciones en el Valle de Chubut y el norte argentino.
La investigación reveló que el líder de la organización es el padre de Luciano Menocchio, dueño de la cadena Viva Fit House, que cuenta con sedes en Resistencia y Corrientes. Luis Raúl Menocchio estuvo detenido en Sáenz Peña hasta 2014, año en el que fue trasladado a la Unidad 6 de Rawson tras un intento de fuga. Desde esa unidad penitenciaria, según las autoridades, continuó dirigiendo los movimientos de la banda, que contaba con recursos y una estructura «compacta» para comercializar estupefacientes fuera de los muros del penal.
Los detalles del operativo fueron informados este sábado en una conferencia de prensa en Casa de Gobierno de Chubut, encabezada por el gobernador Ignacio Torres y el ministro Iturrioz, junto a autoridades policiales. En ese marco, se precisó que la organización disponía de los medios necesarios para llevar adelante la logística del narcotráfico pese al aislamiento carcelario de su cabecilla. El caso quedó bajo la lupa de la Justicia federal y avanza en la profundización de los vínculos entre el entramado familiar, los gimnasios allanados y la operatoria ilícita desmantelada.
