Un informe de la UBA indica que en el mismo período el salario mínimo acumula una pérdida del 40,8% de su poder adquisitivo. La industria y el comercio lideran la destrucción de puestos y el empleo formal privado retrocedió a niveles de abril de 2022.

El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de deterioro, incluso en un contexto de recuperación de algunos indicadores de actividad económica. Según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el empleo asalariado formal del sector privado acumuló en julio 14 meses consecutivos de caída, con una pérdida de 13.000 puestos de trabajo (-0,2%) durante ese mes. El relevamiento, elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), bajo la coordinación de Roxana Maurizio y Luis Beccaria, reveló además que el empleo asalariado formal total se redujo en 9.000 puestos en julio, luego de haber registrado una caída de 13.000 en junio. De esta manera, desde noviembre de 2023 se perdieron 266.000 puestos de trabajo formales en el sector privado, lo que representa una contracción superior al 4%.

La cifra contrasta con la evolución de la actividad económica, que se ubica un 2,2% por encima de los niveles de noviembre de 2023, pese a la caída del 4,1% que acumula en lo que va del año. En términos históricos, la cantidad de asalariados formales privados retrocedió hasta niveles similares a los registrados en abril de 2022, lo que refleja las dificultades del mercado laboral para acompañar la evolución de la economía. El informe destaca que la industria y el comercio continúan encabezando la destrucción de puestos de trabajo, una tendencia que se mantiene desde septiembre de 2025, mientras que la construcción registró una contracción mensual del 0,6% en julio, la mayor desde marzo de 2025, tras un comportamiento irregular durante los primeros meses del año.

Por el contrario, la minería mostró un incremento del empleo del 0,4%, con tres meses consecutivos de recuperación, aunque en términos interanuales todavía acumula una caída del 1,3%. Las diferencias también se observan a nivel provincial: durante julio el empleo privado cayó en 17 provincias, creció en seis y se mantuvo estable en una. Las mayores contracciones porcentuales se registraron en Santa Cruz (-0,9%), Corrientes (-0,7%) y Mendoza (-0,7%), en tanto que Neuquén interrumpió una racha de diez meses consecutivos de crecimiento con una leve baja del 0,1%, aunque sigue siendo la provincia con mejor desempeño desde noviembre de 2023, con un incremento del 8,9% en el empleo formal privado, seguida por Río Negro (+3,5%).

El deterioro del empleo también se refleja en la evolución de los ingresos. Según el relevamiento de la UBA, el salario mínimo acumula una pérdida del 40,8% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023, una contracción que llevó al salario mínimo real de septiembre de 2026 a ubicarse por debajo de los niveles de 2001, antes del colapso de la convertibilidad, y a registrar su valor más bajo desde junio de 2003. Además, en comparación con su máximo histórico de septiembre de 2011, acumula una pérdida real del 67,1%, por lo que actualmente representa aproximadamente un tercio de su poder adquisitivo de aquel momento. En cuanto a los salarios registrados del sector privado, la remuneración promedio cayó 0,4% en términos reales durante julio; sin embargo, los datos preliminares de agosto anticipan una recuperación del 1,3%, lo que ubicaría el salario real promedio un 0,8% por encima de noviembre de 2023.