El hombre tenía 62 años y residía en el barrio Coembotá. El hecho es investigado por las autoridades.
Una profunda conmoción sacudió este martes a la ciudad de Goya tras conocerse el fallecimiento de un hombre de 62 años, ex trabajador de la emblemática empresa textil ALAL, quien fue hallado sin vida en circunstancias que aún son materia de investigación por parte de las autoridades. El hombre residía en el barrio Coembotá, una zona ubicada en el extremo sur de la ciudad, y su deceso generó de inmediato una ola de tristeza entre vecinos, familiares y allegados que aún intentan procesar la noticia.
De acuerdo con datos policiales, el cuerpo fue encontrado en el domicilio del occiso, ubicado en el mencionado barrio goyano, aunque hasta el momento no trascendieron detalles precisos sobre las causas del fallecimiento ni la hora exacta en que ocurrió el trágico episodio. Personal de la Policía y de la Justicia trabajaba en el lugar para recabar pruebas y testimonios que permitan esclarecer los hechos, mientras se aguardaba el resultado de la autopsia para determinar la causa de muerte.
La noticia adquirió una dimensión especialmente sensible dado el contexto que atraviesan los trabajadores y ex trabajadores de la firma textil ALAL, que a fines de enero cerró sus plantas de Goya y Villa Ángela, en la provincia del Chaco. Aquella decisión empresarial dejó a unos 260 operarios desempleados en la ciudad correntina y derivó en reclamos intensos por salarios adeudados y otros pagos pendientes, lo que convirtió el cierre en uno de los temas más dolorosos de la agenda local en los últimos meses.
Frente al deceso del ex empleado, la comunidad goyana manifestó su preocupación y dolor a través de las redes sociales y en conversaciones vecinales, en un clima de incertidumbre que atraviesa a cientos de familias que quedaron sin su principal fuente de ingresos. Las autoridades continúan con las actuaciones correspondientes para arrojar luz sobre lo ocurrido, mientras allegados y compañeros de trabajo esperan respuestas que, aunque no alivien la pérdida, permitan cerrar un capítulo que golpea a una ciudad marcada por la crisis textil.
