La recientemente asumida concejal capitalina dijo que tendrá autonomía y que no es oficialismo ni oposición. «Siempre acompañaré a las personas más débiles», afirmó y también criticó: «Los partidos nos olvidamos de ir casa por casa y ver cómo está la gente, no solo en campaña».
El reciente recambio parcial del Concejo Deliberante de Capital también trajo la incorporación de Amelia Artaza (Cambio Popular) en una banca. Asumió en reemplazo de Lisandro Almirón, que hizo lo propio como diputado nacional por La Libertad Avanza.

De esa manera, Amelia pasa a la función legislativa y las primeras filas de la función pública, después de una larga experiencia en la faz social, a través de instituciones solidarias.
«Docente en ERAGIA, presidenta en Cambio Popular, presidenta en Fundación AEA, profesora de Historia y Geografía en el Colegio Nacional Gral. San Martín, ha trabajado en colegio secundario EPJA Islas Argentinas del Atlántico Sur, vive en ciudad de Corrientes; de Bella Vista». Así se presenta Amelia en su perfil de redes sociales. Hoy está jubilada en la docencia, pero no en la política.
Más con su asunción el Concejo capitalino. «Querida hermana, éxitos para la gente en tu gestión de concejal electa de la ciudad de Corrientes. Como en tu Fundación AEA y en Cambio Popular. Estarás, como siempre lo hiciste, del lado de las familias vulnerables y personas con discapacidad. Te amo», le escribió en la mañana del 10 de diciembre pasado su hermano, el reconocido actor, humorista, productor teatral y político (fue senador nacional por Corrientes) Eugenio «Nito» Artaza.

En efecto, en el tramo final de la extensa entrevista que Amelia Artaza mantuvo con época, ella habló de su relación con «Nito», de la niñez juntos, como los dos únicos hermanos de una familia -con tres años de diferencia entre ellos- siendo una hermana mayor que compartió con crianza y también legado de los padres.
Pero antes, se refirió a la política y a los desafíos en su nuevo rol de concejal sin perder el compromiso social reafirmado en la labor con su Fundación AEA.
¿Con qué expectativas asumió?
La expectativa que tengo es de alguna manera poder estar siempre con las personas más débiles, con los más vulnerables. Y también tratar de que mi partido vaya más adelante. Me encanta trabajar con las personas que están en mi entorno, cualquiera sea su partido, porque mientras las cosas son buenas, yo voy a acompañar porque pretendo que Corrientes salga para adelante, no solamente una parte de su población. Corrientes somos todos dicen, ¿no?
Entonces uno tiene que ir hablando con todos los sectores: tengo amigos peronistas y del otro lado también.
Todo el mundo me pregunta qué voy a hacer. Esa es la pregunta. Todavía no estoy en posición de hacerlo. Estoy trabajando muy bien… me siento cómoda y también con el sector del PJ que tiene buenas mujeres referentes.
¿Se para más cerca de la oposición, en un Concejo con mayoría oficialista?
Yo estoy como monobloque, con autonomía. Si se propone algo bueno, hablaríamos, si no me interesa, lo lamento: tendré que ir con la otra parte. Yo todo lo que quiero es trabajar por las personas vulnerables. Son a quienes ante algo que va a venir, que será fuerte, tenemos que cuidar.
¿Eso que va a venir son tiempos difíciles por medidas de Milei?
Sí. Creo que Milei asumió, pronunció su discurso y nos dejó con varios sustos. Con eso vamos a tener una situación compleja… La gente que tiene un poco más dinero, que puede donar, por ejemplo leche, tendríamos que hacerlo, sobre todo a los ancianos. Porque en un momento dado, seguramente en poco tiempo más haya que ir a acompañarlos (por su situación).
Y hay que hacer algo que nunca tampoco hicimos los partidos políticos, acá en Corrientes.
¿Qué se olvidaron?
Nos olvidamos de ir casa por casa, de ir a ver a la gente, qué necesita, no solo en campaña.
No es darles plata, sino saber cómo están, cómo poder ayudarlos eso hay que hacer, de lo contrario estaremos de balde.
Si bien no tiene una larga experiencia en la función pública, pero sí en el trabajo institucional y social, ¿eso es un plus?
Sí. Ese fue mi fuerte siempre. Tengo mi fundación y trabajamos muchos por la gente. Estamos siempre asistiendo al que no tiene, por ejemplo, una silla de ruedas. Creo que en este mundo tenemos que llegar a algo importante. Hay que pelear por Corrientes.
¿A veces parece que no es fácil?
Por supuesto. A veces me doy cuenta de que no puedo acercarme a determinadas cosas que no me gustan. Y no me gustan, porque no me gustan. Y yo siempre diré la verdad.
¿Cómo nace su trabajo institucional social, de joven?
Desde muy chiquita ayudaba a mi papá, Eugenio Alberto Artaza, que era un hombre muy sensible y con él recorría todo Bella Vista. Mi padre, todos los días, iba a visitar a la gente que necesitaba.
Hasta hoy me queda lo que hacía y de lo que hablaba y ayudaba a la gente.

¿Observa un avance importante en el rol de la mujer hoy en la política?
Sí, se avanzó mucho. Cada vez estamos mejor y podemos estar mejor aún. Creo que la mujer debe hacerse ver. A mí me gusta que la mujer se dé su lugar, que nadie le impida nada.
Lo que sí me asusta es la gran cantidad de femicidios registrados. Es una barbarie.
¿Cómo es «Nito» como hermano?
Es un buen hermano. Lo amo con toda mi alma. Nos criamos juntos, jugábamos al fútbol juntos, jugábamos todo el día en la casa… qué sé yo… siempre juntos.
¿Coinciden en todo en política o se diferencian en algunas cosas?
Si, a veces hay cosas que nos diferencian. Debatimos siempre, pero con respeto.
¿Va a ver las obras de «Nito»?
A veces voy a verlo al teatro, pero últimamente no. Siempre me gustó, me ha divertido un montón. Pero también prefiero al hermano más íntimo.
FUENTE: DIARIO EPOCA
