El expresidente exige más presencia en los partidos más populosos. La desconfianza sobre Nicolás Massot y Emilio Monzó.
Hay una pizarra con cinco provincias en rojo, el código para confirmar que la fiscalización no llega al 50% y se termina de definir el balotaje a favor de Sergio Massa. En el búnker de Javier Milei creen que la reunión que hay hoy a la mañana va a terminar de ordenar las cosas y que van a llegar a cada mesa del país. Son las preocupaciones de Mauricio Macri, que «está más preocupado y activo que en su campaña presidencial de 2015, no puede ni pensar en Sergio presidente». La definición es de un hombre especialista en logística electoral que sera medular el domingo que viene, cuando todo se defina.

Mauricio Macri le explica a los hombres de Javier Milei que el peronismo tiene la capacidad de fagocitar hasta cuatro puntos en las seis horas que van desde el mediodía hasta el cierre de la votación y envío de telegramas. Es el momento en que la «maquinaria del mal peronista» se pone a todo vapor y logra torcer el destino de millones de votos, siempre según el experto en procesos electorales que confirmó a este medio que en el caso de Santiago del Estero, no les sorprendería que Sergio Massa logre más del 75% de los votos. «El de Milei es empleado de Gerardo Zamora, imaginate cómo van a contar los votos, ya están en La Herradura, ya terminó el año para los Zamora». La Herradura es el barrio más caro de Pinamar, donde Claudia Abdala pidió una casa de lujo que, dicen en Pinamar, vale a valor de mercado unos cuarenta mil dólares el mes.

La Matanza, Avellaneda, Berazategui, Escobar, Florencio Varela, algunos de los partidos del Conurbano que siguen pintados en rojo, es decir, sin fiscalizar más del 40% de las mesas. Eso es lo que aterra a Macri, quien cree que si no se completa esas mesas, la elección está perdida y por eso está más nervioso que cuando compitió él. «El tema es que cuando compitió Mauricio, se encargaba de muchas cosas, bajaba línea y era todo orgánico, acá hay que enseñarle a tipos que en su vida hicieron política, y eso no es fácil, lo saca de eje», reconocen en su entorno.
