Axel Kicillof confirmó este sábado su postulación presidencial en un acto en Avellaneda con la presentación nacional de su Movimiento Derecho al Futuro.

Axel Kicillof se lanzó este sábado a presidente en un acto en Avellaneda con la presentación del armado nacional de su Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el sello que utiliza para acumular fuerza de cara a la negociación interna. «Cuenten conmigo para que el año que viene Argentina tenga una alternativa», afirmó el gobernador bonaerense ante un marco que los organizadores calcularon en 30 mil personas. Su mensaje dejó clara la ambición presidencial y la voluntad de erigirse como la principal alternativa frente al gobierno de Javier Milei de cara a 2027.

Kicillof se mantuvo disciplinado en los dos ejes que viene trabajando para su instalación presidencial: mostrarse como la contracara de Milei y evitar el choque directo con Cristina Kirchner, ya que sus electorados se superponen. En ese tono, lanzó un gesto que se interpretó como un mensaje de reconciliación: «El pueblo vivía mejor con Cristina, está injustamente presa». La frase evita la confrontación con una ex presidenta que no oculta su bronca con quien fuera su ministro de Economía desde que decidió emanciparse políticamente, pero al mismo tiempo lo posiciona ante las bases kirchneristas como su heredero natural, en un equívoco peronista que puede consumar el traslado del capital político de Cristina.

El gesto de Kicillof hacia Cristina no pasó inadvertido para los dirigentes que participaron del acto, quienes lo relacionaron con los carteles «Axel presidente, Cristina libre» que aparecieron el viernes en la Ciudad de Buenos Aires con la firma del MDF. Desde el entorno del gobernador negaron que hayan sido colocados por ellos, pero la coincidencia temática refuerza la estrategia de tender puentes con el kirchnerismo duro sin resignar su propia identidad política, en un tablero donde la unidad del peronismo será clave para competirle al oficialismo en 2027.